Lo que me hubiera gustado oír cuando decidí emigrar

Cuando tomas la firme decisión de mudarte a otro país, ya sea por gusto o por necesidad, sueles consultar referencias entre tus amigos y conocidos que tomaron la iniciativa de emigrar; al momento de pedirles asesoría, te cuentan historias de aventuras maravillosas que terminaron fantásticamente bien, tal como sucede en las películas; te dicen cosas como que el emigrar es lo mejor que les ha sucedido en sus vidas, que viven cómodamente y que tienen un trabajo maravilloso que les permite lujos que jamás se hubieran imaginado tener; lo que no te dicen, es el tiempo, sacrificio , dolor, y obstáculos que tuvieron que atravesar para llegar ahí; mucho menos te comentan que, gran parte de sus lujos, son proporcionales a las deudas que tienen con el banco, ni tampoco te comentan que a pesar de llevar varios años viviendo en el paraíso, aún no han logrado tener una estabilidad económica y emocional constante; muy por el contrario, su vida en el extranjero se puede resumir como algo muy parecido a una gráfica de biorritmo, es por ello que a continuación detallo un panorama un poco más exacto de la experiencia que es el emigrar:

1) No money more problems (sin dinero solo llegan los problemas): Una vez que ya estas “instalado” en el nuevo país que escogiste para comenzar tu nueva vida, los gastos mensuales se vuelven un saco sin fondo; el arriendo, el teléfono, el transporte, los productos de aseo personal, el café de las mañanas, etc. la lista es larga y continuamente se le van añadiendo ítems; por lo cual, el dinero se convierte en algo fundamental para simplemente existir. Solemos motivarnos con las fotos de redes sociales de nuestros amigos y familiares emigrantes; donde la están pasando como nunca; pero el hecho de que así parezca, no indica que esto sea totalmente cierto (aunque el propietario de la foto así lo declare); aquellos que viajaron con una cantidad superior a los 5 mil dólares; pueden vivir cómodamente durante un periodo superior a 6 meses, lo cual les permite cierta flexibilidad en su nivel de gastos diarios mientras consiguen un trabajo decente; esto dependiendo del país que hayan escogido, ya que el monto de la canasta básica puede variar; para el resto de los mortales, que se arriesgan a mudarse con un monto aproximado de mil dólares; la historia es muy diferente; pues un episodio de Bear Grills se queda corto con todas las opciones que debe rebuscar la persona para sobrevivir un día más en la ciudad; sin matar a su dignidad en el intento; por lo tanto, si no tienes mucho dinero, prepárate para un interminable episodio de “survivor” o simplemente no emigres!

2) Del cielo al infierno (de turista a emigrante): Jamás, bajo ningún concepto, tomes consejos de migración por parte de un viajero frecuente; esto debido a que mientras eres turista todo es perfecto, el dinero abunda (en gran parte por que tu paquete de viaje incluye básicamente todo); y tus días en el paraíso no son más que una experiencia inolvidable; esto te impulsa a quedarte, y darle el nombre de “hogar dulce hogar” a esa cálida locación; pero una vez que cambias de status, el panorama también cambia; pasas a ser parte de los villanos que le quitan las oportunidades de trabajo a los locales; te conviertes en el empleado multitasking perfecto debido a tu condición de emigrante necesitado; resulta que el conocer el resto de país se vuelve un lujo casi impagable, que solo puede ser considerado si te vas de mochilero; y es entonces cuando te das cuenta que los ángeles de tus vacaciones, no son más que parte de la decoración del infierno; cuando te vas de tu país el transporte público y las hora pico se convierten en tu purgatorio personalizado, el comprar víveres se torna en una operación matemática compleja, digna de una gráfica aritmética; y hasta te vuelves santo, pues el alcohol y los cigarrillos son un costo que no puedes incluir regularmente en tu presupuesto mensual; por ende, olvida los fines de semana de compras en el centro comercial y asimila que ahora serás parte de la clase sobreviviente de ese país , si no estás a gusto con esto, simplemente no emigres!

3) La fase “luna de miel” (los primeros 6 meses): Todo invitado es bienvenido en casa…hasta después del quinto día; tal cual como sucede cuando un familiar decide hospedarse en tu hogar, lo mismo ocurre cuando emigras; los primeros 6 meses el mundo es tuyo, te invitan a fiestas, tu agenda está copada, todas las personas que vas conociendo se compadecen de tu causa y quieren ayudar; eres el rockstar del momento por lanzarte a la aventura de comenzar de nuevo en un lugar desconocido; pero una vez que comienza la escasez de abundancia en tu nueva vida, tu séquito de fans comienzan a retirarse y a buscar un nuevo rockstar; te dejan con un montón de frases motivacionales y continúan con sus vidas cotidianas, lejos del drama que atrae la tuya; es en este punto donde comienzas a cuestionarte si el haberte ido fue una buena idea; entra la nostalgia y la soledad, y es cuando realmente tomas la decisión de tomar las riendas de tu vida, cambias completamente el plan, lo replanteas de una forma que no te agrada del todo, pero te permite coexistir en una cultura diferente. Así que, si adoras tener muchos amigos y contar con ellos, ni siquiera consideres emigrar.

4) La dieta del extranjero: Seguramente has notado como tus amigos y/o familiares al salir de su país de origen, en poco tiempo pierden una cantidad impresionante de peso; a lo que ellos responden que se debe a su nuevo estilo de vida, siendo este más activo y atlético que el que tenían en su antigua ciudad; patrañas! Científicamente está comprobado que mientras más dinero tienes, más tiendes a aumentar de peso; como diría Ricardo Arjona “los ricos tienen dietas, los pobres hambre”, cuando notas que tu dinero de reserva comienza a agotarse, automáticamente pasas a ser pobre, por lo cual, tanto la calidad de lo que comes, como la cantidad de tus porciones, se convierten en una operación matemática profesional de la talla de John Forbes Nash, y comienzas a decidir entre el Spaghetti Alfredo de 5 dólares y la empanada de carne de 60 centavos; es cierto que la actividad física que implica el buscar trabajo y el recorrer la ciudad tratando de llegar de un punto a otro influye en la pérdida de peso; pero te aseguro que si tu amigo sube una foto comiendo sushi en un lugar digno de un hotel en las vegas, ese platillo le costara todas las cenas del resto del mes; así que internaliza en tu ser la idea de que la comida será algo que tendrás que incluir en tus cotizaciones diarias; de lo contrario, no emigres!

5) Despídete de quien eres ahora: ¿Eres sociable, motivador o líder nato?, olvídate de todo eso; a medida que pasas tiempo en un país extranjero, y comienzas a sobrevivir a cosas como: envidias, traiciones, falta de dinero, desamores, deslealtad, entre otros (si, aún hay mas), todo tu ser se va transformando, esto es algo que tu familia y amigos notan casi de inmediato; ven como las situaciones que vas viviendo, poco a poco van mutando diversas áreas de tu personalidad, y aunque desde la distancia tus seres queridos te siguen adorando; comienzan a alejarse para no darte más problemas de los que ya tienes (los cuales parecen nunca acabar); comienzas a conocerte realmente como persona, a encontrarte a ti mismo, comienzas a notar cuales de esas viejas amistades eras reales, y cuales fueron solamente una buena compañía; reestructuras tu ser de la misma forma que lo harías si te internaras 7 años en el Tíbet o en rehabilitación; por lo tanto, si lo tuyo no es salir de tu zona de confort, y detestas las terapias de choque, mejor no pienses en emigrar!

6) Tirar la toalla si es una opción (excepto el regresar): Todos tus días, durante todo el tiempo que decidas estar en tu nuevo “país hogar”, serán de lucha: luchar por conseguir trabajo, luchar por mantenerlo, luchar por tener el dinero para pagar las cuentas a final de mes, luchar por obtener los documentos para estar legal, luchar por encontrar pareja; esto se repite todos los días, durante un ciclo continuo de 24 horas, 365 días al año, todos los años; y por más que tengas un grupo de apoyo que te motive a seguir adelante, en algunos casos tirar la toalla será tu única opción; un trabajo que abuse laboralmente de ti; una pareja que te humille; un impedimento que te evite obtener la legalidad dentro del país, entre otros casos que se van presentando; son situaciones en las que no puedes continuar luchando (aunque quieras); durante tu estadía en el extranjero habrán muchos momentos en los que sientes que ya no puedes continuar(demasiados), pero también tendrás la claridad de que el regresar no es una opción; esto en parte te dará valor para seguir adelante, pero realmente el elemento fundamental para dar un intento más, será la fe en Dios y en el plan que haya trazado para tu destino; es por ello, que si la incertidumbre te genera ansiedad, saca de tu mente la idea de emigrar.

7) Si te quedas en casa, no avanzas : Si una vez que te encuentras desamparado, en un lugar desconocido y lleno de gente extraña, tu solución es rodearte de expats (paisanos), todo el éxito que obtengas será únicamente temporal; al igual que sucede en la naturaleza, si no te mezclas con la manada (cosa que es un tarea de vida o muerte), lo más probable es que a duras penas logres sobrevivir; el problema está en decidir si unirte a la manada de locales o la de visitantes; el panorama mas o menos queda así: si te unes a la manada de los locales (y te aceptan), no solo vas a enriquecerte como persona, aprendiendo y adaptando a tu forma de ser todo lo que tiene que brindar la cultura local (algo parecido a Jake Sully mientras estaba en su forma avatar), si no que también siempre seras el extraterrestre del grupo, sin importar que hagas, ni cuanto tiempo pase, ese sera tu lugar de por vida!; pero, si escoges la calidez de la manada de los visitantes (siendo estos originarios de tu mismo país), lo que sucederá es que estarás nuevamente en tu país, pero una dirección diferente; es decir, tendrás un grupo de apoyo que se aferrara a costumbres, tradiciones, cultura y todo aquello que extrañas de la cotidianidad en tu cultura; esto no es que sea algo negativo; pero a la hora de un trámite legal serio o gubernamental, todos se miraran entre sí buscando una respuesta que venga del cielo, ya que desconocen los parámetros que utilizan los locales para avanzar en dicha situación; es por esto, que si lo tuyo no es mezclarte con otras culturas; o tienes problemas de racismo, no emigres!

Las versiones hollywoodense que te puedan brindar aquellas personas que lograron el éxito en el extranjero, son solo los cortes comerciales de la película entera; emigrar y todo lo que ello implica no es ni remotamente parecido al estilo de la película “el Lobo de Wall Street”, de hecho, es la versión exacta de Will Smith en Buscando la Felicidad; es por ello que sugiero que antes de mudarte de país, medites muy profundamente esta importante decisión, te informes por todos los medios posibles, investigues exhaustivamente sobre la locación, y sobre todo sal con toda la disposición de enfrentar lo que sea que pueda pasar (hasta lo que no harías jamas) por alcanzar tus sueños.

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