Economía Emocional

 

No es secreto para nadie que el cerebro y el corazón pocas veces logran ponerse de acuerdo, es por ello que cuando vemos algún artículo majestuosamente exhibido en la vitrina de una tienda, nuestro corazón siente el tan conocido “amor a primera vista”; acto seguido, nuestras emociones comienzan a persuadir y seducir nuestro cerebro, y hacer que este, en vez de calcular la cantidad de intereses que generaran nuestros ahorros en el banco, comience a realizar un recorte de presupuesto al máximo, dividiendo el costo total de articulo en una cantidad de cuotas igual al número de años que nos quedan de vida.

Lo cierto es que, en el momento en el que somos conscientes de que la única barrera entre obtener lo deseado o perderle para siempre, es el plástico que se encuentra en nuestro bolso — o bolsillo — . Perdemos la conexión con nuestro cerebro, aquella que hace que antes de entregar nuestro preciado dinero, nos preguntemos si realmente necesitamos ese objeto. Lo que usualmente sucede es que simplemente lo pagamos; todo esto para que al llegar a casa nos percatemos de que tenemos un montón de deudas pendientes, cosas por presupuestar, y resulta que el tan codiciado artículo se parece mucho a uno que ya teníamos.

De la misma forma que nuestra economía se va al piso cuando nos fascinamos con algún objeto, nuestro bolsillos se ven afectados cuando deseamos obtener el amor de una persona. Enamorarse es un gasto que debería presupuestarse de la misma forma en la que se presupuesta un bebé; pues el compartir tiempo junto al ser amado, termina siendo una larga nota de débito en nuestras finanzas, que va desde los chocolates de la conquista, hasta el anillo de compromiso.

Pero no todo está perdido, existen ciertos tips para que nuestro amor no se convierta en algo parecido a la deuda pública griega.

Observemos nuestras finanzas desde cada etapa:

Cortejo:

Es absolutamente importante no aparentar tacaño en esta fase, por el contrario, se debe dar la impresión de que nuestra economía personal esta en auge sin declarase en quiebra en el intento; para ello, debes tener en cuenta que cantidad no es igual a calidad, es decir, no gastes tu dinero dándole un dulce cada vez que le veas. Mejor ahorra ese dinero y cada cierto tiempo — semanal o quincenalmente — , bríndale un detalle de alta calidad; como por ejemplo: regalar flores, darle alguno de esos lindos detalles de “hazlo tu mismo” que salen en la aplicación de Pinterest, o ir a comer a un buen sitio — que no necesariamente debe ser el lugar más caro de la ciudad — muchas veces los lugares con mejores recomendaciones brindan una maravillosa experiencia a través de un excelente ambiente a muy buen precio.

Noviazgo

En esta fase ya surge la confianza y sale a la luz el lado oscuro de la otra persona. Es muy importante tener en cuenta hasta que punto deseas contar con el apoyo de tu pareja; pues es recomendable que después del tercer mes sepas si tu pareja puede y quiere brindarte su apoyo económicamente. Esto no significa que tu pareja pague periódicamente alguno de tus gastos, lo que realmente debes saber es si en caso de una emergencia, puedes pedirle dinero prestado, o si pueden presupuestar juntos ese viaje que desean hacer.

Si realmente ves a tu pareja como la persona con la que deseas establecer en un futuro un matrimonio, lo que debes observar es como es su capacidad de endeudamiento y su capacidad de pago del mismo. Entiéndase que si gasta más de lo que gana, o si vive pagando una deuda con otra; esta persona no esta preparada para la convivencia de pareja; si el amor de tu vida no tiene ningún tipo de ambición o proyecto para su desarrollo financiero en los próximos años. Esta más que claro que esta persona esta esperando con ansias la boda, para no tener que trabajar por el resto de su vida. De igual forma, si tu pareja cambia de trabajo como cambiar calzoncillos, esa relación acabara en divorcio antes de los declaren marido y mujer.

Matrimonio

Existen muchísimas páginas web que brindan tips y consejos sobre como deben ser las finanzas dentro de un matrimonio para que este sea armonioso y feliz. Una de los que mas me agrado — y que la mayoría de los comentarios repite — es el de tener una cuenta mancomunada; y el manejo de esta va mas o menos así: “todo lo que se ingresa se pone en una cuenta en común y de ahí se paga todo; gastos de vivienda, gastos de comida, entre otros.”

Recuerda que el amor todo lo puede, y este no sale por la ventana cuando la pobreza entra por la puerta. Siempre que haya amor entre ambas partes de la relación, se puede reajustar el presupuesto hasta que vuelva la abundancia. Así que, si tu pareja decide culminar la relación por motivos económicos, dejarle ir, pues esta persona no sabe como superar obstáculos, ni como resurgir en las oportunidades.

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